Al menos 13 personas murieron y más de 300 resultaron heridas en un ataque este sábado contra el Aeropuerto Internacional Rey Jalid de Riad, la capital de Arabia Saudita, según informaron las autoridades locales.
Entre los fallecidos se encuentran cuatro ciudadanos saudíes, dos personas de Bangladesh y una persona de cada uno de los siguientes países: EE.UU., Jordania, Palestina, Siria, Sudán y Egipto, según confirmó la autoridad de aviación civil saudita.
El ataque se produjo días después de que los hutíes de Yemen reivindicaran otros ataques contra la misma instalación. Este domingo otro proyectil volvió a impactar contra la instalación aeroportuaria.
La autoridad añadió que algunos de los heridos se encontraban «en estado crítico».
Este domingo, los hutíes advirtieron en un comunicado que las aerolíneas, los viajeros y los trabajadores aeroportuarios debían evitar los aeropuertos y el espacio aéreo de Arabia Saudita, al considerar que podían ser objeto de nuevos ataques.
Las operaciones en el Aeropuerto Internacional Rey Jalid de Riad permanecen suspendidas.
Abdullah Al-Alimi Bawazir, vicepresidente del gobierno yemení reconocido internacionalmente, pidió a los socios regionales e internacionales que adoptaran «acciones decisivas».
El ataque contra el aeropuerto de Riad «exige una postura regional e internacional firme que vaya más allá de las declaraciones de condena y que incluya medidas prácticas», afirmó.
«Apoyamos firmemente al Reino de Arabia Saudita» y «apreciamos enormemente su papel destacado en la contención de la milicia terrorista hutí», añadió.
«Todo el mundo corría»
El ataque del sábado se produjo un día después de que las autoridades informaran de que tres saudíes —entre ellos un piloto— murieron en dos ataques perpetrados el día anterior contra el aeropuerto por los hutíes, grupo respaldado por Irán.
Otras tres personas fallecieron en ataques hutíes contra dos aeropuertos saudíes los días 6 y 7 de octubre.
Un testigo que se encontraba en la terminal de vuelos nacionales relató haber visto el impacto en la puerta de embarque 401 y a «personas heridas ante mis ojos», añadiendo: «Todo el mundo corría».
Las embajadas occidentales en Arabia Saudita han advertido a sus ciudadanos que se mantengan alejados del aeropuerto, mientras que el Ministerio de Asuntos Exteriores de Reino Unido recomendó a los británicos evitar la zona «hasta que el aeropuerto sea seguro y estar atentos a las indicaciones de las autoridades saudíes».
La coalición militar liderada por Arabia Saudita prometió responder al ataque, del que han responsabilizado a los hutíes y que han calificado de «crimen de guerra».
«Emergencia grave»
Tras el ataque, varias aerolíneas del Golfo anunciaron la cancelación de sus vuelos con destino y origen en el aeropuerto; Kuwait Airways citó la «situación de seguridad» en el lugar.
Todos los vuelos con destino a Riad fueron desviados o cancelados, según datos del servicio de seguimiento aéreo Flightradar.
Se solicitó al personal médico que acudiera a los hospitales para atender la situación, declaró una fuente médica a la agencia AFP.
«Nos informaron de que nos enfrentamos a una ‘situación de emergencia grave'», dijo la fuente médica a la agencia.
Este ataque se produce en un contexto de marcada intensificación de los combates entre las fuerzas gubernamentales yemeníes —respaldadas por Arabia Saudita— y los hutíes, quienes controlan la mayor parte del noroeste del país.
Los hutíes afirman que sus ataques contra Arabia Saudita responden al apoyo que este país brinda a las fuerzas gubernamentales en la guerra civil de Yemen.
Desde entonces, las fuerzas yemeníes progubernamentales han afirmado haber «asegurado» dicho estrecho, ubicado en el extremo meridional del mar Rojo.
«Embargo marítimo»
En 2015 se formó una coalición liderada por Arabia Saudita, después de que varios países árabes unieran sus fuerzas para impedir que los hutíes arrebataran el control de Yemen al gobierno reconocido internacionalmente.
En 2022 se negoció un alto el fuego temporal, tras años de ataques aéreos y combates terrestres que causaron la muerte de cientos de miles de personas y desencadenaron una de las peores crisis humanitarias del mundo.
Los hutíes anunciaron un «embargo marítimo» contra Arabia Saudita e iniciaron ataques con misiles y drones contra aeropuertos, instalaciones petroleras y buques petroleros saudíes en el mar Rojo. Afirmaron que se trataba de represalias por lo que describieron como un bloqueo saudí de años de duración y por un ataque aéreo contra el aeropuerto de Saná.
Este artículo fue escrito originalmente en inglés y usamos una herramienta de inteligencia artificial para traducirlo. Periodistas de la BBC revisaron el texto antes de su publicación. Más información sobre cómo usamos IA.
