Tras el sismo que afectó la región, la Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol) y la Alcaldía de Cali han comenzado un riguroso proceso de evaluación técnica para determinar el estado real de las edificaciones afectadas y definir cuáles de ellas presentan daños irreparables que obliguen a su demolición.
Esta medida busca asegurar la estabilidad urbana y la seguridad de los habitantes tras la emergencia.
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De acuerdo con las estimaciones preliminares del gremio de la construcción, se calcula que aproximadamente 12,000 unidades de vivienda presentan algún tipo de daño en la capital del Valle del Cauca.
Ante la dimensión de la afectación, Camacol anunció que establecerá mesas de trabajo conjuntas con la Alcaldía de Cali, la Gobernación del Valle y el Gobierno Nacional para coordinar y articular de manera eficiente todas las labores de reconstrucción habitacional.
La norma NSR-10
En medio de la emergencia, las autoridades e ingenieros han reportado un panorama alentador respecto a las construcciones más recientes. Tras sostener reuniones con la Asociación de Ingeniería Sísmica, la Asociación Colombiana de Ingenieros y expertos en geotecnia, Camacol confirmó que las viviendas construidas bajo los parámetros de sismorresistencia más actualizados resistieron de manera sostenida los efectos del temblor.
Específicamente, los expertos destacaron que las edificaciones regidas por la norma NSR-10 (Norma Sismorresistente de 2010) tuvieron un comportamiento sumamente favorable y no registraron colapsos estructurales, aportando un parte de tranquilidad sobre la efectividad de los estándares de diseño vigentes en el país. Por el contrario, la evidencia preliminar sugiere que las estructuras que colapsaron no estaban alineadas con las disposiciones de la NSR-10.
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A pesar de los buenos resultados de la norma, el alcalde y el gremio constructor coinciden en que es imperativo abrir investigaciones técnicas detalladas para analizar minuciosamente qué funcionó correctamente y qué aspectos deben ser optimizados. Para ello, se procederá a trabajar de la mano con ingenieros estructurales y arquitectos, quienes realizarán los peritajes definitivos en los inmuebles con patologías estructurales más complejas para ordenar formalmente las demoliciones requeridas.
Ante la evidencia técnica recopilada tras este sismo, resulta indispensable que tanto los desarrolladores de proyectos como la ciudadanía en general asuman el compromiso ineludible de cumplir con rigor las normas de sismorresistencia vigentes y contratar profesionales calificados para cualquier obra, garantizando así la resiliencia de la infraestructura habitacional y protegiendo la vida de la comunidad frente a futuros eventos naturales.
