Las labores de rescate adelantadas tras el terremoto del 10 de agosto en Cali siguen dejando testimonios sobre las difíciles horas que vivieron familiares, voluntarios y organismos de socorro entre las estructuras colapsadas. Uno de ellos es el de Francisco Echeverri, ingeniero civil y vocero de la familia de las trillizas Saavedra, quien cuestionó la organización de la operación durante las primeras horas de la emergencia.
Únete a nuestro canal de WhatsApp + ¡Síguenos en Google News!
Echeverri aseguró que, en medio de los trabajos de búsqueda, se registraron señales de vida de al menos tres víctimas. Sin embargo, según su relato, ninguna de ellas terminó en un rescate con vida.
“Señales de vida tuvimos, yo creo que tuvimos señales de vida de tres víctimas y esas señales de vida no condujeron a ningún rescate con vida, lastimosamente por el mal manejo que hubo dentro de la operación”, afirmó en una entrevista con Win Sports.
El ingeniero aclaró que sus observaciones buscan aportar a la mejora de los protocolos de atención ante futuras emergencias. En su opinión, durante las primeras 24 horas debió existir una estructura de mando y un plan de rescate más eficiente.
“Sin ánimo de hacer una crítica, sino pensando en lo que se puede venir, esas señales de vida hubieran podido conducir a una respuesta positiva si durante las primeras 24 horas. A nivel de entidades oficiales, se hubiera organizado un plan de rescate más eficiente”, manifestó el vocero de la familia en Win Sports.
Lea además: Ayuda internacional para Colombia tras el terremoto: ¿cuánto ha recibido el país?
“Perdimos 48 horas completamente”: familia Saavedra
Según Echeverri, en el lugar de la emergencia coincidieron diferentes organismos y grupos de rescate, además de ciudadanos que llegaron voluntariamente a apoyar las labores.
Entre ellos mencionó a la Defensa Civil, Cruz Roja, Ejército, Policía, Bomberos de Cali, Bomberos de Yumbo, Bomberos Aeronáuticos, Guardia Cimarrona del Chocó y los Topos Azteca, además de los voluntarios civiles.
Para el vocero de la familia, esta presencia no estuvo inicialmente acompañada de una coordinación clara. “Hubo un desorden absoluto”, aseguró.
Echeverri relató que inicialmente llegó como un ciudadano más y participó durante varias horas en la remoción manual de escombros.
“Yo alcancé a estar seis horas pasando baldes de escombros”.
Recordó.
Posteriormente, debido a su formación como ingeniero civil, fue requerido para entregar un concepto técnico sobre la estructura. Desde entonces comenzó a asumir un papel más activo en la coordinación civil y, junto a un teniente de Bomberos de Yumbo, logró establecer un orden jerárquico para controlar el acceso a la zona más peligrosa.
Además, trabajó con un arquitecto para reconstruir técnicamente la distribución del edificio colapsado e identificar los posibles lugares donde podían encontrarse las víctimas. Según explicó, este trabajo permitió avanzar con mayor rapidez en la ubicación de las últimas personas atrapadas.
No obstante, su conclusión sobre las primeras jornadas fue contundente: “Perdimos 48 horas completamente”. Las declaraciones de Echeverri se suman al debate sobre la coordinación y los aprendizajes que deja la atención de la emergencia provocada por el terremoto en Cali.
