En su año de retiro, Nairo Quintana no va a disputar la Vuelta a España por decisión del Movistar Team, lo que supone un golpe fuerte para el de Cómbita, quien esperaba cerrar su gran carrera con una victoria de etapa en la última grande del año.
La decisión fue tomada por el director deportivo Eusebio Unzué y tiene un carácter estrictamente deportivo, según indicaron fuentes del equipo. Sin embargo, la exclusión resulta sorpresiva porque Quintana llegaba con argumentos: en junio se coronó campeón de la Vuelta a Asturias 2026, su más reciente victoria como profesional, lo que parecía garantizarle la convocatoria para la ronda española.
La mánager del ciclista, Luisa Fernanda Ríos, había manifestado días atrás su deseo de que Quintana estuviera en la carrera. “Nairo quiere hacerlo muy bien en la Vuelta a España y buscar una victoria de etapa”, señaló Ríos en declaraciones del pasado 27 de julio. Una meta concreta para un corredor que sabe que sus días en el pelotón profesional están contados y que soñaba con una despedida a la altura de su historia.
Las razones detrás de la ausencia de Quintana no han sido explicadas en detalle por el equipo. Medios especializados apuntan a que el escalador no llegaba al cien por ciento de sus condiciones físicas, lo que habría inclinado la balanza en contra. La presión por resultados en un Movistar que atraviesa una transición generacional también pudo haber pesado en la decisión de Unzué.
El impacto de la exclusión va mucho más allá del plano deportivo. Quintana, quien anunció que la temporada 2026 será la última de su carrera, había señalado la Vuelta a España como el escenario ideal para despedirse de las grandes vueltas.
El corredor de Cómbita tiene historia profunda en esa carrera: la ganó en 2016, fue subcampeón en 2015 y acumuló varias victorias de etapa a lo largo de su trayectoria con la misma camiseta azul de Movistar.

Ante esa realidad, el último capítulo de Quintana como profesional quedaría reservado para el Campeonato Mundial de Ciclismo en Ruta, programado el 27 de septiembre en Montreal, Canadá. Una despedida diferente a la soñada, lejos de los puertos europeos que tantas veces lo vieron volar en solitario. De todas formas, esta posibilidad también queda en duda.
El ciclismo colombiano pierde la oportunidad de ver a su figura histórica cerrar el ciclo en la carrera donde escribió sus páginas más brillantes.
