Por Bernd Debusmann Jr., corresponsal de la BBC en la Casa Blanca
Gustavo Petro dejó la Casa Blanca, discretamente y sin ser visto.
Solo nos enteramos porque estábamos fuera esperando a la
secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, cuando un fotógrafo y
un periodista colombiano gritaron “¡Se marchó!” mientras una comitiva de
vehículos negros se alejaba.
Ha sido una visita inusual, pero no sin precedentes.
Normalmente, cuando los líderes extranjeros acuden a la Casa Blanca, la parte
de la reunión que se celebra en el Despacho Oval se abre temporalmente a los
periodistas. Solo ha habido unas pocas excepciones desde que Trump volvió al
poder en enero de 2025.
Las decenas de periodistas que se encuentran aquí este martes, entre
los que se incluye un nutrido grupo de Colombia, siguen sin tener ni idea de
cómo ha ido la reunión, aunque las fotos publicadas por la presidencia de
Colombia y la Casa Blanca sugieren que, como mínimo, ha sido cordial.
Hace solo unos minutos, se le preguntó a Leavitt por la
reunión, pero admitió que desconocía los detalles.
“Ojalá pudiera darles más información”, dijo. “La reunión
estaba terminando cuando salí”.
Añadió que Trump daría más detalles directamente.
También escucharemos directamente a Petro a las 15:00 (local),
cuando se dirija a los periodistas en la embajada de Colombia.

