La selección de España volvió a escribir una página dorada en la historia del fútbol mundial al proclamarse campeona de la Copa Mundial de la FIFA 2026, tras derrotar 1-0 a Argentina en una intensa final disputada en el MetLife Stadium, ante 80.663 espectadores.
El conjunto dirigido por Luis de la Fuente necesitó del tiempo suplementario para derribar la resistencia argentina. Cuando todo apuntaba a una definición desde el punto penal, apareció Ferran Torres, quien al minuto 106 aprovechó una brillante asistencia de Nico Williams para marcar el único gol del compromiso y desatar la celebración española.
La Roja levantó así su segundo título mundial, dieciséis años después de conquistar el primero en Sudáfrica 2010.
España dominó el partido
Las estadísticas reflejaron el claro control ejercido por el equipo español durante gran parte del encuentro. España terminó con 66 % de posesión del balón, realizó 15 remates, 10 de ellos a portería, y generó una gran ocasión de gol, mientras Argentina no logró registrar disparos al arco durante el compromiso.
El equipo europeo también ejecutó 9 tiros de esquina frente a solo uno de la Albiceleste y completó 583 de 647 pases, para una efectividad del 90 %, confirmando su tradicional dominio del juego asociado.
Argentina resistió… hasta quedarse con diez hombres
La final fue extremadamente disputada y física. La selección de Lionel Scaloni acumuló cinco tarjetas amarillas y sufrió un golpe decisivo cuando Enzo Fernández fue expulsado en el tiempo añadido del segundo tiempo (90+3) tras recibir su segunda amonestación.
Con un hombre menos durante toda la prórroga, Argentina apostó por defender y buscar una oportunidad aislada, pero terminó cediendo ante la insistencia española.
También fueron amonestados Lisandro Martínez (41′), Leandro Paredes (52′), Marcos Senesi (102′), Alexis Mac Allister (111′) y el propio técnico Lionel Scaloni (104′).
Ferran Torres cambió la historia
El ingreso de Ferran Torres terminó siendo decisivo. El atacante encontró el espacio en el minuto 106 y definió con precisión tras una gran acción individual de Nico Williams, autor del pase gol que decidió la final.
España administró la ventaja durante el resto del tiempo suplementario y defendió con orden los últimos intentos argentinos hasta que el árbitro Slavko Vinčić, de Eslovenia, señaló el final del encuentro.
El mundo vuelve a teñirse de rojo
Con un grupo joven, un fútbol de posesión, presión alta y enorme talento ofensivo, España culminó un campeonato brillante y volvió a sentarse en el trono del fútbol mundial.
Para Argentina significó una dolorosa derrota después de una campaña extraordinaria que la llevó nuevamente hasta la final, mientras que para España representa el regreso a la cima del fútbol internacional y la confirmación de una nueva generación llamada a marcar una época.
España es, otra vez, campeona del mundo.
