El Bayern Munich y el Borussia Dortmund llegan empatados en puntos a una nueva edición del Der Klassiker, en el que se disputarán el liderato de la Bundesliga.
El Bayern es actualmente líder gracias a una clara ventaja de 19 goles a favor frente a 8 del Dortmund. Además de un duelo entre el mejor ataque, que tiene al Bayern con 25 goles marcados en 7 partidos, frente a la mejor defensa, la de las ‘Abejas’, con solo 4 tantos encajados en igual número de compromisos.
Al Bayern el partido le llega en medio de una serie de acontecimientos extradeportivos, como la enfermedad del entrenador, Vincent Kompany, que será reemplazado una vez más por Aaron Danks.
Bayern Munich recuperó el liderato y sigue invicto en la Bundesliga
Otro ha sido la muerte súbita del padre de Joshua Kimmich, varios días ausente de los entrenamientos y que ha sido baja en la Champions League ante el Arsenal, en la Bundesliga ante el Freiburg y en la Pokal ante el Magdeburg.
Kimmich ha vuelto a entrenar y es posible que esté mañana en el campo, aunque el director deportivo, Max Eberl, ha advertido de que todo depende de que el jugador se sienta psicológicamente preparado.
Además, el Bayern tendrá que compensar, al igual que en los últimos dos partidos, las bajas del meta Manuel Neuer, con un problema en un pie, y de Luis Díaz y Jamal Musiala por lesiones musculares.
Lo más probable es que en la posición de Díaz esté Alphonso Davies, que disputó buenos partidos ante el Arsenal y ante el Magdeburg, y que en la posición de Musiala entre Ismael Saibari.
La portería la defenderá con casi absoluta seguridad Jonas Urbig, que desde la temporada pasada viene haciendo un curso intensivo para la sucesión de Neuer aunque tenga competidores en otros equipos.
Por el Dortmund, se espera que el griego Konstantinos Karetsas pueda volver al equipo tras una lesión de ligamentos.
Borussia Dortmund avanzó en la Pokal con un gol de último minuto
Su entrenador, Niko Kovac, ha subrayado que es la primera vez en mucho tiempo que su equipo viaja a Múnich igualado en puntos con el Dortmund.
Al tiempo que advirtió que su equipo necesitará jugar 90 minutos a alto nivel y que no se puede permitir fases de relajamiento.
«Si durante 10 o 15 minutos no te presentas como debes, las cosas pueden salir muy mal en Múnich», destacó.

