Con un marcado distanciamiento entre el Gobierno saliente de Gustavo Petro y el entrante, el nuevo mandatario toma posesión en la capital del Valle del Cauca ante mandatarios internacionales y bajo un estricto operativo de seguridad.
En medio de un clima de alta tensión política y con toda la diplomacia rota con la administración saliente de Gustavo Petro, Abelardo de la Espriella asumió este viernes la presidencia de Colombia.
El abogado de 48 años, quien venció al candidato de izquierda Iván Cepeda en los comicios del pasado 21 de junio, recibe la banda presidencial en un acto histórico que, rompiendo con la tradición de celebrarse en el Capitolio Nacional de Bogotá, fue trasladado a Cali.
El Congreso de la República se desplazó a la tercera ciudad del país para la ceremonia de posesión. El evento no contó con la presencia de legisladores del Pacto Histórico, partido del presidente saliente, quienes participarán en manifestaciones paralelas en Cali, mientras que el senador Iván Cepeda encabezará movilizaciones en Barranquilla.
Colombia inicia el 7 de agosto de 2026 una nueva etapa política con la llegada al poder de Abelardo de la Espriella.
Uno de los rasgos más destacados de la nueva administración es el perfil empresarial que rodea al mandatario y a su proyecto de gobierno. Desde su trayectoria profesional, construida en el ejercicio privado del derecho y en el ámbito de los negocios, hasta la conformación de su gabinete, la llegada de De la Espriella refleja una apuesta por incorporar figuras con experiencia gerencial, técnica y proveniente del sector privado.
La transición estuvo acompañada de una serie de desencuentros. De la Espriella modificó algunos aspectos del protocolo tradicional, entre ellos la lista de invitados, al no convocar a varios exmandatarios. También intentó trasladar la ceremonia a una guarnición militar fuera de Bogotá, una propuesta que fue rechazada después de que Gustavo Petro negara el uso de instalaciones de la Fuerza Pública.
El enfrentamiento entre ambos sectores aumentó después de que Petro y varios integrantes de su movimiento decidieran no asistir a la ceremonia. Desde el sector político cercano al presidente saliente cuestionaron la llegada de Abelardo de la Espriella al poder, hicieron señalamientos sobre la validez del proceso electoral —sin presentar pruebas de fraude— y pusieron en duda su doble nacionalidad estadounidense.
El nuevo gobierno inicia así con el desafío de convertir una estructura marcada por perfiles empresariales y una visión de administración privada en una propuesta de Estado capaz de responder a las demandas sociales, políticas e institucionales del país.
¿Quién es Abelardo de la Espriella, el nuevo presidente de Colombia?
Abelardo de la Espriella llegó a la presidencia de Colombia con un perfil poco convencional para la política tradicional del país: abogado penalista, empresario y sin experiencia previa en cargos de elección popular, se convirtió en el nuevo jefe de Estado tras una campaña en la que destacó su trayectoria en el sector privado como una de sus principales credenciales.
Nacido en Bogotá el 31 de julio de 1978, De la Espriella es un abogado colomboitaliano con ciudadanía colombiana, italiana y estadounidense, según la información publicada por el sitio oficial del movimiento Defensores de la Patria.
Es egresado de la Universidad Sergio Arboleda, donde cursó Derecho, y cuenta con estudios de posgrado que incluyen una maestría en Derecho, especializaciones en Ciencias Penales y Criminología, además de un doctorado honoris causa en Derecho Internacional.
Durante su carrera política, el mandatario electo insistió en que su fortaleza no provenía de la estructura partidista tradicional, sino de su experiencia en el ámbito empresarial y profesional. A lo largo de los años ha desarrollado actividades como abogado, empresario y figura pública, con proyectos vinculados a sectores como el café y la música.
Su movimiento político, Defensores de la Patria, construyó su propuesta alrededor del concepto de «salvar la patria» y presentó una agenda de corte conservador enfocada en seguridad nacional, fortalecimiento de las Fuerzas Armadas y una política exterior cercana a aliados estratégicos como Estados Unidos e Israel.
Entre sus principales planteamientos se encuentran medidas como la erradicación de cultivos ilícitos mediante fumigación, el uso de tecnología como drones y operaciones militares contra organizaciones armadas ilegales, propuestas que marcaron el eje de su discurso durante la campaña presidencial.
