Lionel Messi ha ganado una Copa del Mundo, disputó dos finales más y se ha medido a casi todos los rivales que el fútbol planetario puede ofrecer. Sin embargo, el destino guardaba una deuda pendiente: nunca había enfrentado a Inglaterra con la camiseta de Argentina. El sorteo de las semifinales del Mundial 2026 cerró ese capítulo inconcluso de la manera más dramática posible.
“La verdad es que es especial. Es un partido especial, porque es mi primera vez. He jugado contra todos, menos contra Inglaterra”, reconoció el propio Messi tras la clasificación conseguida ante Suiza por 3-1. Una victoria que le abrió las puertas de su tercera semifinal mundialista y, de paso, le puso enfrente al único combinado de elite que faltaba en su palmarés de rivales con la Albiceleste.
El dato resulta difícil de creer, pero es absolutamente verificable: Messi nunca enfrentó a Inglaterra, ni en partidos oficiales ni en amistosos.
El último duelo entre ambas selecciones en una Copa del Mundo fue en 2002, en la edición de Corea y Japón. En aquel entonces, la Pulga era apenas un adolescente que iniciaba su aventura en Barcelona con la valija llena de sueños. Dos décadas más tarde, ese mismo joven es el capitán que busca escribir el final perfecto.
La historia entre Argentina e Inglaterra en los Mundiales arrastra un peso emocional enorme para el fútbol sudamericano.
El recuerdo de Diego Armando Maradona en México 1986, en el Estadio Ciudad de México, es inevitable cada vez que se cruzan estas dos selecciones. Y aunque Messi ha construido su propia leyenda a una distancia sideral de cualquier comparación, el cruce ante los ingleses inevitablemente desata ese debate generacional que los argentinos llevan décadas sosteniendo.
“Siempre es lindo jugar contra selecciones así, partidos de este estilo y más en semifinales de un Mundial”, añadió Messi, quien también fue consciente del desgaste acumulado por su equipo: “Intentaremos descansar porque venimos de mucha presión, mucho desgaste. El grupo lo siente y llega en las mejores condiciones para poder hacer lo que venimos haciendo, competir”.
El capitán argentino disputa la Bota de Oro frente a Kylian Mbappé, once años menor que él, y sigue siendo el eje absoluto de una Albiceleste que no para de ganar. Ahora, con Inglaterra enfrente, Messi tiene la oportunidad de añadir la última página que le faltaba a un libro que el fútbol mundial no termina de leer.
*Este artículo fue creado con ayuda de una inteligencia artificial que utiliza machine learning para producir texto similar al humano, y curado por un periodista especializado de El País.

