Por décadas, el expresidente Álvaro Uribe fue el jugador principal de la derecha colombiana.
En 2010, su apoyo fue crucial para el triunfo de Juan Manuel Santos, y en 2018, para el de Iván Duque.
La del Centro Democrático, su partido, ha sido la bancada de oposición más importante durante el gobierno de Petro.
Los resultados de este domingo, sin embargo, dejan claro que su figura ya no logra movilizar a los votantes de la derecha, que apoyaron abrumadoramente a Abelardo de la Espriella por encima de Paloma Valencia, la candidata uribista.
Valencia representaba el corazón del uribismo. Llegó a la política gracias a Uribe y ha sido quizás la mayor defensora de su legado.
Pero en las últimas semanas, cuando las encuestas empezaron a pintar la caída en intención de voto de Valencia, incluso colegas de su propio partido le dieron la espalda para apoyar a De la Espriella.
Uribe no. Se mantuvo firme con su candidata, e incluso estuvieron juntos durante la jornada electoral.
Con los resultados de este domingo, que pusieron a Valencia en un lejano tercer lugar con apenas 6,9% de los votos, la relevancia política de Uribe queda en entredicho.
Fuente de la imagen, Anadolu vía Getty Images

