Los Mets encontraron alivio en plena Subway Series tras derrotar 6-3 a los Yankees este sábado en Citi Field. En una noche marcada por la tensión y la preocupación por la lesión de Clay Holmes, Nueva York respondió con carácter ante su afición. El juego cambió por completo en la séptima entrada, cuando Luke Weaver apareció desde el bullpen para apagar el incendio. El relevista terminó convertido en el gran héroe de la noche.
Weaver ingresó con las bases llenas, sin outs y con ventaja mínima de dos carreras frente a su antiguo equipo. La presión era máxima, pero el derecho mostró enorme sangre fría al ponchar consecutivamente a Amed Rosario y Trent Grisham. Después obligó a Anthony Volpe a conectar una rola que terminó en selección defensiva para cerrar la amenaza. Citi Field explotó tras una de las secuencias más importantes del encuentro.
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— New York Mets (@Mets) May 17, 2026
El relevista volvió a demostrar por qué se ha convertido en una pieza de confianza para los Mets en situaciones límite. Hace apenas unas semanas había levantado la voz tras una de las peores rachas de derrotas de la franquicia y también habló sobre la presión que rodea al equipo. Ahora respondió en el terreno con una actuación decisiva en el escenario más grande posible. Weaver volvió a aparecer cuando Nueva York más lo necesitaba.
La victoria permitió a los Mets quedarse con un valioso triunfo emocional ante los Yankees en medio de un ambiente cargado de intensidad. La Subway Series mantuvo toda su rivalidad y dramatismo hasta el último out. Weaver resumió perfectamente lo vivido tras finalizar el juego. “Es un momento especial. Por eso juegas este deporte”, declaró después de sellar una noche que difícilmente olvidará.
