El punto de quiebre del duelo entre Estados Unidos y Canadá llegó en la tercera entrada, cuando el equipo estadounidense aprovechó un par de oportunidades con dos outs para cambiar el rumbo del partido. Con corredores en base y presión sobre la defensa canadiense, el inning se convirtió en el episodio que inclinó definitivamente el marcador.
En esa situación apareció Alex Bregman, quien conectó un sencillo oportuno con dos outs que llevó la pelota al cuadro interior. La jugada se complicó para la defensa de Canadá tras un error en el tiro, lo que permitió que tres corredores cruzaran el plato y que Estados Unidos ampliara la ventaja de forma repentina.
En esa acción anotaron Bobby Witt Jr., Bryce Harper y Aaron Judge, quienes aprovecharon el descontrol defensivo para convertir una jugada aparentemente controlable en un rally decisivo. El estadio reaccionó de inmediato al ver cómo el marcador se abría en cuestión de segundos a favor del equipo local.
Ese ataque cambió por completo la dinámica del encuentro. Estados Unidos tomó una ventaja que después supo administrar con su pitcheo, mientras Canadá tuvo que remar contra corriente el resto de la noche. La tercera entrada terminó por marcar el rumbo del juego que envió a Estados Unidos a las semifinales del torneo.
