El momento que inclinó el juego llegó en la parte baja de la tercera entrada, cuando el poder de Estados Unidos explotó y armó un rally de cinco carreras que marcó el rumbo definitivo del partido ante México en el Clásico Mundial de Béisbol 2026. Hasta ese momento el duelo permanecía empatado sin anotaciones y con dominio del pitcheo.
El ataque comenzó cuando Bryce Harper abrió la entrada con imparable y dejó la mesa puesta para Aaron Judge, quien tomó turno con un compañero en base.
El capitán estadounidense conectó un cuadrangular al jardín derecho que puso adelante a su equipo 2-0 y encendió al público en Houston.
La ofensiva continuó cuando Kyle Schwarber pegó sencillo y Cal Raleigh recibió un pelotazo, lo que colocó nuevamente tráfico en las bases. Entonces apareció Roman Anthony, quien castigó el pitcheo mexicano con un home run de tres carreras que se fue a 417 pies del plato y amplió la ventaja a 5-0.
Ese estallido ofensivo terminó por definir el encuentro. México reaccionó después y logró acercarse en la pizarra, pero la ventaja construida en ese tercer episodio resultó suficiente para que Estados Unidos se llevara la victoria por 5-3, gracias a los cuadrangulares de Judge y Anthony en la entrada clave.
