En un partido cargado de tensión y emociones, Independiente Medellín logró un empate 0-0 frente a Liverpool de Uruguay que le permitió avanzar a la tercera fase de la Copa Libertadores 2026 tras un global de 2-1.
El encuentro, que se llevó a cabo en el Atanasio Girardot de la capital de Antioquia, fue un reflejó de la presión de ambos equipos por conseguir el boleto a la siguiente ronda.
El conjunto colombiano supo resistir los embates del rival y, aunque no consiguió la victoria, el resultado fue suficiente para asegurar su continuidad en el certamen continental, confirmando así su carácter competitivo y su capacidad de respuesta en momentos decisivos.
El duelo estuvo marcado por la dinámica ofensiva de Liverpool, que buscó imponer condiciones desde el inicio, y la solidez defensiva de Medellín, que apostó por la disciplina táctica y la efectividad en los contragolpes.
La tensión se mantuvo hasta el pitazo final, con un marcador que reflejó la paridad entre ambos equipos, pero que terminó favoreciendo al cuadro antioqueño gracias a la ventaja obtenida en la serie previa. La clasificación representa un paso importante para el club, que mantiene viva la ilusión de llegar a la fase de grupos y consolidar su presencia internacional.
Con este resultado, llega a la tercera fase, una previa para lograr la clasificación a los grupos de la Copa Libertadores 2026.
Ahora, el próximo reto para el Deportivo Independiente Medellín será enfrentar al ganador de la llave entre Guaraní de Paraguay y Juventud de Uruguay.
Esta serie se encuentra igualada 0-0 en el marcador global y tendrá su desenlace el jueves 26 de febrero, cuando se dispute el partido de vuelta.
El resultado de ese compromiso definirá al rival que se medirá con el equipo colombiano en la tercera fase, un cruce que promete ser igualmente exigente y que pondrá a prueba la capacidad de Medellín para adaptarse a distintos estilos de juego.
La expectativa en torno a este nuevo desafío es alta, pues tanto Guaraní como Juventud representan obstáculos de consideración.
Por su parte, el conjunto paraguayo cuenta con experiencia en torneos internacionales y suele destacarse por su fortaleza física y orden táctico, mientras que Juventud, aunque con menos recorrido, ha mostrado un fútbol aguerrido y competitivo.
Cualquiera de los dos será un adversario que exigirá al máximo al equipo dirigido por el cuerpo técnico del DIM, que deberá preparar una estrategia sólida para mantener su aspiración de llegar a la fase de grupos.
La clasificación obtenida frente a Liverpool no solo refuerza la confianza del plantel, sino que también genera entusiasmo entre la hinchada, que sueña con ver a su equipo trascender en la Copa Libertadores.
