Cada final de año nos empuja, casi sin darnos cuenta, a las mismas preguntas: ¿Qué es el tiempo? ¿Dónde empieza? ¿Dónde termina? ¿Hay realmente un final cuando un año se cierra o solo una pausa que nos invita a mirar de nuevo? ¿En qué punto exacto dejamos lo que fuimos y comenzamos a ser algo distinto? Cambian los números del calendario, cambian los ritmos, pero ¿cambia, de verdad, la vida cuando un año se acaba y otro comienza?
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